Pienso en como debió vestirte tu madre antes de emprender el viaje que acabaría con tu vida. Con amor y con esperanza por un futuro mejor.

Cuando apareciste en aquella playa, sabía que tu imagen iba a acompañarme el resto de mis dias. Sentí la necesidad de hacer algo. Nunca utilizo fotografias de otros, por lo que me llevó tiempo dar con  la idea de vestir un muñeco con ropas de mis hijos cuando eran bebés y lanzarlo al mar. Era un día soleado de invierno en el que hacía frio. Tomé muchas fotografias y finalmente apareció la correcta, en la que el agua dibujó un abrazo alrededor del cuerpo pequeño del muñeco simulando una cuna de muerte. Ahí vi que ya tenía la imagen con la que rendiría mi homenaje a ti, y a todas las personas que han perdido y siguen perdiendo la vida en el mar, cuando lo que buscan es una vida que vivir,  lejos de las guerras, el hambre, la persecución y otras tragedias que les ha tocado vivir.

 

 

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